a modo de manifiesto

hermanos
si os dicen que caí no les creáis
siempre estaré aquí entre vosotros
en el crepúsculo de las mariposas
esperando como una estación sin trenes
a que la muchedumbre se apodere de las plazas
a que un murmullo inunde los balcones e inflame las banderas
a compartir con los de abajo el triunfo del hombre sobre la máquina
sucede que cada hombre tiene un destino y el mío
presumo que está aquí junto a estos papeles
quemando mis pestañas con verbos como fósforos
orbitando la materia de los sueños
como un loco perseguido por su sombra
no es una huida es un paso hacia adelante
si bien hasta ahora he tenido que inventarme mil excusas
para no atender mis más indómitos pensamientos
para no afrontar mi compromiso
ya va siendo hora                            
de coger el toro por los cuernos
soy consciente                                   
que ya es más el camino recorrido
que el que queda por andar
y es por eso que
en virtud del espíritu de quiénes me preceden
en el uso de las metáforas y de los símbolos celestes
asumo de una vez mi ideario
y empuño la palabra como una antorcha
tal vez pensábais erróneamente
que nada me quedaba por decir
que todas mis palabras habían sido ya enarboladas
sin embargo mi silencio aflora como un lago sin orillas
lleno de cisnes y de monstruos
de piedras que flotan en la distancia
de rifles que escupen lenguas de fuego
de astronautas perdidos en la noche sideral
de nieblas y de soles
nada hay más cierto ni más sentido
que este aire que envuelve los grandes momentos
que este niño que sueña y que nunca despierta
como un corazón latiendo
desde el centro mismo de la tierra
todos mis versos están con vosotros
todas mis manos y todas mis voces
toda la sed y toda la angustia
de un ser que sabe de su diminuta existencia
toda la grandeza de poder afrontar este destino
trágico y letal y a pesar de todo
seguir respetando los semáforos
y dando cuerda al reloj
no queda más que un ápice de firmamento sin estrenar
en el plato donde abrevan las moscas de la rutina
es necesario seguir luchando hermanos
nunca lo he negado
cada cual que acuda a su atalaya
yo me quedo aquí para nombrar las luces del alba
para avisar del avance de las huestes enemigas
para que por fin un día de roja primavera
pueda morir de poesía entre vosotros
hoy quiero emparrar estos versos
para que crezcan mirando al cielo

            Emiliano G. Peces
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publicado por Rojo às 02:08